Hoy he aprendido que hay que dejar que la vida te despeine, por eso he decidido disfrutar la vida con mayor intensidad. El mundo está loco. Definitivamente loco: Lo rico engorda, lo bonito sale caro, el sol que ilumina tu rostro arruga y lo realmente bueno de esta vida, despeina...
Hacer el amor, despeina.
Reírte a carcajadas, despeina.
Viajar, volar, correr, meterte en el mar, despeina.
Quitarte la ropa, despeina.
Besar a la persona que amas, despeina.
Jugar, despeina.
Cantar hasta que te quedes sin aire, despeina.
Bailar hasta que dudes si fue buena idea ponerte tacones altos esa noche, te deja el pelo irreconocible...
Así que, a partir de ahora, cada vez que nos veamos yo voy a estar con el pelo despeinado; Sin embargo, no tengas duda de que estaré pasando por el momento más feliz de mi vida. Es ley de vida: siempre va a estar más despeinada la mujer que elija ir en el primer carrito de la montaña rusa, que la que elija no subirse. Puede ser que me sienta tentada a ser una mujer impecable, peinada y planchadita por dentro y por fuera pero no lo haré, simplemente... intento disfrutar.





No hay cosa más triste que un recuerdo feliz, el poder recordarlo y no poder estar allí... Sentir la felicidad que se te escapa de las manos, valorar cuando se pierde es cualidad de humanos...


"Si hubiera más escuelas de música que militares por las calles, habría más guitarras que metralletas y más artistas que asesinos..."




La decisión del primer beso es la más crucial en cualquier historia de amor, porque contiene dentro de sí la rendición.